La Premier este año nos ha traido una grata sorpresa, cuatro
equipos con opciones de ganarla. Arsenal, que empezó líder, pero pasó un bache
a principios de año, Manchester City, por plantilla favorito, ahora lo tiene en
su mano, pues ganando los partidos que tiene atrasado sería líder, adelantando
al Chelsea de Mou. El último es quizá el más inesperado, el Liverpool, que recibe
en Anfield tanto a City como a Chelsea, con opciones serias de título.
Este Liverpool es obra del norirlandés Brendan Rodgers,
quien vino a sustituir a Kenny Dalglish hace dos temporadas. Su primer año en
Anfield fue de transición, el equipo no empezó bien, pero fue mejorando hasta
alcanzar el 7º puesto. Así el Liverpool comenzaba la presente temporada sin
competición europea, por tanto menos desgaste que sus rivales y centrados en
buscar una plaza para la Champions.
Con una plantilla no demasiado extensa el Liverpool ha
logrado formar un bloque que asimila a la perfección las ideas de su técnico.
Hablando de los reds siempre hay que destacar al emblema,
parte de su escudo, Steven Gerrard, quien en esta fase de su carrera selecciona
mucho más las llegadas a área rival, llega menos pero siempre con peligro, se
ha reciclado en un medio centro que juega con criterio por delante de la
defensa, mantiene su gran disparo y es un especialista desde el punto de
penalti. A su lado Jordan Henderson, con una mejora espectacular esta
temporada, a sus 23 años es indiscutible, hace de todo, presiona, roba y llega,
estos dos jugadores, a veces con Coutinho por delante, otras acompañados por
Allen o Lucas Leiva, son el cerebro del equipo de Anfield.
El mayor quebradero de cabeza para Rodgers ha sido la
retaguardia, muchas lesiones en la defensa que partía como titular, Jonhson,
Agger, Skrtel y Jose Enrique. Ha tenido más partidos de los previstos Kolo
Touré, alguna que otra ha liado el costamarfileño. Mignolet ha sacado a relucir
su irregularidad, alternando paradas espectaculares con errores graves.
Para el final queda lo que marca la diferencia, Coutinho ha
tenido fases del año brillantes, donde manejaba al equipo, y otras más
discretas, perdiendo la titularidad incluso. Otra progresión llamativa ha sido
la del jovencísimo Raheem Sterling, (19 años) un dolor de cabeza para muchos laterales. Para
finalizar, la parte más brillante, el gol. Daniel Sturridge segundo máximo
goleador de la liga, 18 goles, 9 de ellos abrieron la lata, goles importantes,
puso al equipo arriba al inicio, durante la sanción que arrastraba Luis Suárez
de la pasada temporada por morder a Ivanovic, cinco partidos. El charrúa (al
que el mordisco le valió el mote de “el caníbal”) a pesar de el handicap antes comentado es el
máximo artillero de la Premier, con 25 goles en 24 partidos, pero por si fuera
poco también es el máximo asistente, con 10 pases de gol.
Con todo esto el Liverpool presenta sus credenciales para disputar la
Premier en su recta final, algo que merece el público de Anfield, que lleva sin
ver a su equipo conquistar el torneo doméstico desde la temporada 1989-1990.
No hay comentarios:
Publicar un comentario