La decadencia del Milan es algo que se veía venir, a los
problemas económicos se les une una dudosa política de fichajes, que se centró
en traer a jugadores en el final de sus carreras en vez de apostar por el
futuro, y es que, solo con el nombre, la camiseta y los colores, aun sin mucho
dinero, el Milan atrae y podría haber apostado por futbolistas de futuro.
La complicada situación económica hizo al club rossonero
traspasar jugadores como Kaka’, Ibra o Thiago Silva a cambio de una buena suma,
pero lo que no tiene otro calificativo más que DESASTRE fue la decisión de no
renovar a Andrea Pirlo, un jugador especial, un placer para la vista, que salió
incomprensiblemente del Milan sin dejar en las arcas un solo euro.
Para alimentar la esperanza de la afición milanista se
abordó el retorno de Kaka’, ídolo en San Siro, no en vano le dio la última de sus
siete Champions, no está haciendo una mala temporada el brasileño, pero está a
años luz del que fue. Balotelli alterna acciones brillantes con partidos sin
aparecer, o apareciendo para mal. El Shaarawy no ha podido lucir por las
lesiones, todo esto desemboca en la destitución de Allegri y el Milan a la
deriva.
Otro movimiento de la directiva en busca de ilusionar a la
afición es la contratación de Clarence Seedorf como entrenador, el holandés,
futbolista de Botafogo hasta el día antes de ser firmado por el Milan, es el
designado para llevar a cabo el cambio de ciclo necesario, apoyándose en los
jóvenes talentos, Balotelli, el Shaarawy, Di Sciglio, la calidad de Montolivo, estos
mimbres hacen ver un pequeño rayo de luz en el oscuro presente, acertando en el
mercado veraniego, el Milan puede empezar a salir del agujero.
En el mercado invernal han llevado a cabo movimientos
interesantes, Taraabt ilusiona, Rami es un buen central y ambos han empezado a
gran nivel, veremos si la directiva es capaz de retenerlos. Keisuke Honda, ex del CSKA es el que no está rindiendo como se esperaba, pero es buen jugador,
veremos su evolución.
Un motivo para la ilusión en San Siro es el espíritu del
equipo en la eliminatoria de octavos de final de la Champions, en la ida mereció más, jugó mejor que el Atlético al
que salvó un grandioso Courtois, en la vuelta tuvo al equipo de Simeone contra
las cuerdas casi toda la primera parte, a pesar de recibir un gol en el minuto 3, se sobrepusieron, empató
Kaka’, pero todo acabó con el afortunado gol de rebote de Arda Turan, que hundió completamente al equipo.
Por lo que respecta al momento actual solo queda acabar la
temporada lo más dignamente posible, ya sin opciones de ir a Europa salvo
milagro. En la última derrota, por 2-4 frente al Parma se reunieron los
capitanes con representantes de los seguidores más radicales, que pedían
explicaciones por la derrota. Solo queda planificar la siguiente temporada y
acertar en los refuerzos veraniegos. Este final de año le puede servir a
Seedorf para hacer probaturas con los jugadores que cuente para el curso que
viene.






